El puente de Waterloo. André Derain

Un mosaico de pinceladas

Detalle con luz rasante de la pincelada de la obra de André Derain "El puente de Waterloo"

La obra de Derain El puente de Waterloo es un conjunto de colores vivos aplicados como un mosaico de pinceladas sueltas que dejan entrever el lienzo con la preparación de color claro como un recurso pictórico innovador.

En la imagen con luz rasante se observa el volumen de las pinceladas que Derain aplicó en el lienzo. Las zonas con más grosor son las que realiza en el cielo, sobre todo en la esquina superior derecha donde representa la intensidad de la luz del sol. En esa zona, la dirección de la pincelada es vertical, pero a medida que pinta el cuadro hacia la zona izquierda, se va haciendo más diagonal. Eso le aporta gran movimiento y expresividad a la obra.

En la zona central del horizonte, con el puente y los edificios, la pintura es más fina, lisa y casi continua. Esto aporta profundidad al paisaje. Pero en la zona del rio vuelve a emplear más carga de pintura, En este caso las pinceladas son más horizontales, con un movimiento que simula el agua del río.

Derain utiliza contrastes de colores para conseguir el volumen y la profundidad que necesita, obteniendo una visión única de la ciudad, mediante una paleta cromática llena de color.

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